SENDERISTAS.-
Avrelivs- Juan Ruiz
Antonio Rodríguez
Antonio Espejo y
Agustín López
Para la realización de esta marcha nos desplazamos en el Bus de las 7,15 con destino Santa María de Trassierra para apearnos a las 7,40 en el lugar conocido como el Cruce donde se inicia la caminata a través del Señalizado Sendero PR-A 343 que procede de la Vereda de Trassierra llamado Camino de Turruñuelos.

Se trata de un sendero señalizado y cuya extensa vegetación compuesta de madroños, lentiscos, quejigos y brezos y durillos llegan a formar un arco en todo recorrido donde difícilmente penetran los rayos solares





Caminando por la ribera de este río Guadiato se van encontrando restos de antiguos molinos en su mayoría de época árabe siendo el que reúne mejores condiciones el llamado Molino del Molinillo.


Una vez finalizada esta bajada conectamos con la margen izquierda ribera del río Guadiato; hoy no poseía esa bonita estampa que suele ofrecer otras veces sobre todo cuando les dan suelta para los riegos a las aguas del embalse de Puente Nuevo que van a parar a su cauce.
Seguidamente remudamos la marcha por la soledad de aquel lugar donde curiosamente y en una encina han colocado una especie de bonita liana que permite lanzarse al agua como aquel de las películas de Tarzan de la Selva, durante el paseo hay que llevar mucho cuidado con los riscos pedregosos y las salientes ramas de los arbustos de ribera que invaden la zona, también hay algún que otro tronco cortado de escasos centímetros en el centro de la vereda siendo susceptible de propiciar el clásico tropezón con caída.
Tras cruzar entre piedras las escasas aguas del arroyo Bejarano en su desembocadura en el río Guadiato comenzamos la subida por el pintoresco sendero de este arroyo; a medida que vamos subiendo los paisajes adquieren extraordinaria y singular belleza vaya de ejemplo el Rincón del Duende y las antiguas minas para la extracción de calcopirita con esos interminables y oscuros pasadizos llenos de historia de otros tiempos, son estos lugares de mucho interés y lo más parecido a una jungla tropical.
Han tenido que ir progresivamente quemando aquella legendaria arboleda formando verdaderas hogueras muy controladas de arboles afectados por la enfermedad que tras ser apagados forman verdaderos montones de cenizas, a su vez están reforestando el lugar con jóvenes plantones de especies autóctonas, labor muy paciente y duradera, muchos años han de pasar para que aquel vuelva a recuperar su estado.
Nueva cancela de abrir y cerrar para llegar al lugar conocido como Primer Venero del Arroyo Bejarano, también alguien lo define como el Salto del Bejarano que para los efectos da lo mismo, lo cierto que jamás cesa en el siglo I de aquí partía el famoso acueducto de Valdepuentes (Aqua Augusta) para llevar el líquido incoloro a la ciudad llamada en aquel tiempo Kurtuba.
Pasaron los siglos hasta llegar al VIII donde los árabes en época califal aprovecharon el acueducto para llevar el agua a la ciudad palatina de Medina Azahara; por aquellas sierras todavía se pueden ver en un día de excursión trepando riscos los pozos de resalto que servían para poder frenar y ralentizar en su vertiginosa caída el agua.
Ya avanzando nos metimos por aquellos parajes de ruinoso estado que le llaman La Casa del Coronel, ahora es un paredón, lo que nadie todavía ha averiguado es al regimiento que perteneció el dichoso coronel; al parecer en la antigüedad debió tratarse de un lugar dedicado poco más o menos que a la fabricación de paños, pero he ahí la incógnita a que se debe esa graduación militar y de alto rango, asimismo y con algún justificado criterio otorgado a un antiguo eremitorio como también otros poco más o menos aseveran.
Cambiamos el rumbo a través de veredas y veredillas en la ruta Cañada de la Correa viniendo a salir a las inmediaciones del lugar conocido como el Jardinito y de la fuente del Arco pero no llegamos a entrar en aquellos lugares ya que el factor tiempo no permitió otra mejor que pasar por sus cercanías.
Camino adelante a través Cañada de la Correa hicimos un giro a la derecha de nuestra marcha para entrar por una vereda llena de verde forraje y allá que fuimos a velocidad de galgo en busca de la Torre Vigía del Beato, hicimos la clásica foto que se adjunta y en marcha nuevamente.
Ya solo nos faltaba visitar la famosa Torre de Las Siete Esquinas, no dudamos ni un minuto en ir en busca de ella a pesar de que ya íbamos muy justitos de tiempo para el regreso en el Bus de las 12,45; le echamos valor y allá que fuimos bajando hasta llegar al lugar donde se encuentra la torre; ésta en realidad tiene ocho esquinas en vez de siete, pero así le llaman, siendo también de época califal formando parte de una serie de torreones de vigilancia que rodeaban la ciudad y haciendo posible la comunicación entre ellas mediante señales, ahora bien si la bajada fue rápida y fácil la subida ya no lo fue tanto, al final nos dio sobradamente tiempo para llegar al Cruce de la Gasolinera y coger el Bus a las 12,55 poniendo fin de etapa a las 13,30 h. en el Barrio de Las Margaritas.
¡¡¡HASTA OTRA OCASIÓN!!!
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