martes, 19 de febrero de 2019

Córdoba, MARCHA DEL SÁBADO DÍA 16 A LAS RUINAS DE LA CIUDAD DE ATEGUA.


Arco de Triunfo de Córdoba en hora nocturna.
              
MARCHA SENDERISTA ENTRE CÓRDOBA Y EL YACIMIENTO  ARQUEOLÓGICO DE ATEGUA ORÍGENES   IBERO-TURDETANOS-ROMANOS VISIGODOS Y ÁRABES- EN SUPERPOSICIÓN DE CIUDADES HISTÓRICAS.
LUGAR DE SALIDA.-
Arco de Triunfo en el Paseo de la Ribera.
KILÓMETROS 20 km. aproximadamente.
DUREZA.-Media Alta.
CONTROL DE SALIDA.-7,30 H.
HORA DE SALIDA.-8 H.
SOBRE LA MARCHA DESAYUNO Y REFRIGERIOS.
COMIDA DE CONVIVENCIA SOBRE LAS 16 H.
REGRESO Y VIAJE A CÓRDOBA EN EL BUS A CARGO DE LA ASOCIACIÓN  A LAS 17,30 H.

Tras breves palabras de agradecimiento por parte de la Asociación Cultural de los Amigos de Ategua dio comienzo  la decimoquinta Travesía   Córdoba-Ategua, el objeto de esta marcha fue reivindicar una vez más la puesta en valor de este yacimiento arqueológico  que se encuentra  en la actualidad casi inédito después de tantos años de su descubrimiento.



Por parte del Grupo de Senderismo Raíles participaron en la marcha los siguientes senderistas: 
Avrelivs-Félix García-Antonio Rodríguez y Francisco Pérez Gálvez.


Partiendo de la Puerta del Puente (Arco del Triunfo) y con temperatura de 6º, a la hora prevista salió caminando el amplio grupo de 180 caminantes  para ir en busca  del Sendero GR 43 Cordel de la Campiña hacía la antigua calzada romana que unía la Corduba romana con la ciudad de Ategua, esta  discurrió en su totalidad casi en linea recta  a través  de la campiña cordobesa entre olivos y amplias zonas sembradas de cereales, terrenos estos  en su mayoría ondulados donde fueron frecuentes  la sucesión de subidas y bajadas algo incomodas.


Atrás fuimos dejando  cortijos, lugares  y arroyos cuyos rótulos nos indicaban  llamarse  Loma del Judío, Torre de Juan Gil, Arroyo de Trinidades, Arroyo del Jaco y Cortijo del Cambrón, alguna  parada   para el desayuno y alguna que otra también   para tomar  refrigerio sobre la marcha  que nos hicieron levantar el ánimo durante una mañana que en sus inicios resultó algo friolera.

A las 13 h. al llegar al lugar previsto como punto final del avituallamiento    tan solo faltaban  seis kilómetros para llegar al destino, allí nos ofrecieron fruta fresca,  consistente en plátanos,  naranjas y agua, desconocemos el nombre de este lugar así como el de los  otros dos avituallamientos anteriores, aunque este último resulta probable que  pueda tratarse de las  proximidades Cortijo de Fontalba.

Allí nos informaron ser optativo proseguir andando hacia nuestro destino o en su defecto  hacerlo  en el autobús que la organización  había previsto, estando  el vehículo aparcado en el punto del avituallamiento,   casi todos optamos por el Bus, excepto un reducido grupo de  unas veinte personas que lo hicieron a pie. 

A las 13,30 nos encontrábamos a las puertas del acceso al yacimiento arqueológico, nos dio la bienvenida  de forma informal  una representación de la Legión Romana de la localidad de Santa Cruz, se trataba de  una especie de reducida guardia pretoriana  de escasos legionarios, algunos de estos  llevaban grabados  en sus cascos de protección y  en reducidos caracteres la palabra Vernácula, deduciendo que dicho nombre sin duda  podría tratarse del  nombre a la Legión a que estos pertenecían                     ya que dicha Legión existió.                    
                                           

En torno a las 14,30 llegó el grupo que realizó a pie el último tramo de los seis kilómetros,  seguidamente se fue  unificando con  el resto de  caminantes y con escasa posterioridad de segundos  comenzó la guardia pretoriana a su formación,  tras un toque de una especie de sonora y no muy agradable  bocina todos acudieron   prestos  a la formación que  mandó formar en frases latinas el Centurión, luego este pronunció en enérgicos términos la palabra siniestra y todos giraran hacia la izquierda posteriormente  avanti-  vía expedita saliendo todos  desfilando a  paso lento hacia el conjunto histórico  minutos después  comenzó la visita guiada.




Una  señora o señorita como persona cualificada en calidad de arqueóloga nos dio la bienvenida    seguidamente  nos fue explicando con detalle lo más significativo de este emblemático  lugar - vaya de ejemplo  la antigüedad del yacimiento con una superficie de más de 174 hectáreas protegidas,  cuya historia se remonta al siglo I a.de C. con más de dos mil cincuenta años de existencia, teniendo excavado en la actualidad solo el 5% de su superficie a pesar de haber sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC), es evidente que escasea el dinero para estas obras y no falta para mascaradas carnavalescas y otros eventos poco más o menos que de la misma naturaleza. 


En este lugar se produjo  entre octubre del año 46 y marzo del 45  a.C. el episodio final de la guerra civil y la rendición de Ategua por parte del ejercito Pompeyano  a las tropas  de Julio Cesar, eran las guerras civiles de aquellos años, dicho de otro modo final del sistema republicano y comienzo del sistema  Imperial como paso previo a la Batalla de Munda entre Pompeyanos y Cesarianos que cambiaría de algún modo el curso de la vida.


Una muralla se alza sobre una alta meseta que permite dominar todo el horizonte, en este enclave existen  diversas necrópolis excavadas donde  fue hallado el fragmento de una estela funeraria de influencia griega  que se conserva en el Museo Arqueológico de Córdoba, también existen al sur de la acrópolis restos de edificios públicos romanos republicanos donde permanecen basas áticas y parte de los fustes de cuatro columnas, también restos de la muralla de época islámica que bien  supieron aprovechar los del turbante incluso de otras épocas anteriores.

Se estima que Ategua  llegó a tener unos 10.000 habitantes en aquellos lejanos tiempos poseyendo grandes Silos donde conservaban  el grano tan necesario para la subsistencia humana, disponía de   huertas y plantaciones de cereales en abundancia, se surtía de agua natural producida por los manantiales locales  teniendo muy cerca el río Salsum el actual Guadajoz.

                                               
Llegó el momento que la arqueóloga finalizó sus valiosas explicaciones y se despidió del grupo, surgiendo inesperadamente  de aquella representación de soldados vestidos a la usanza romana un joven  mando que con anterioridad no habíamos visto, a jurar por sus explicaciones  y vestimenta se distinguía notablemente de los demás de aquella especie de guardia pretoriana
                                             
                                              
Era de clase superior al Centurión siendo evidente que estaba lleno de conocimientos militares de aquella lejana época, el hombre  nos estuvo explicando   con mucho detalle el uso y manejo tanto de la espada corta como  de la jabalina, también del  correcto  uso del escudo  de armas al que se le podía sacar infinidad de ventajas sobre los demás atacantes  sabiendo hacer   buen uso del mismo.



 Nos hizo varios movimientos  y demostraciones con el escudo y espada en mano  frente a uno de los soldados a modo de ejemplo, nos habló de las plumas en el casco y  del nombre  pomposo de las Legiones de aquella época y vaya  de ejemplo las siguientes: 

  
 Legión X Ecuestres-Gemina                                               Legión  VI Ferrata,
    Pía Fidelis-Domitiana.




Legión  V Alaudae (Alondras), cuya divisa es un elefante fue  fundada por Julio Cesar en el año 52  siendo la famosa legión que Cesar  creó con los galos transalpinos, sus legionarios utilizaron como penacho plumas de alondra.




  La Legión IX Hispania con divisa de un toro fundada por el Senado Romano siendo una de las legiones que Cesar recibió bajo su mando como procónsul de la Galia Cisalpina, se distinguió en la batalla contra los Serbios.

                    
En la Guerra Civil combatió en España en Ilerda, Farsalia y Tapso, combatió contra Sexto Pompeyo y fue enviada a Macedonia pero Augusto la reclamó para la campaña contra los cántabros donde por su valiosa actuación se ganó el sobrenombre de Hispania  (española), en el año 24 a.C. combatió en Germania y Macedonia y fue parte del ejército que a los órdenes de Claudio invadió Britania.



Durante la revuelta de Boudica perdió más de un tercio de sus efectivos pero se mantuvo operativa, tras la construcción del Muro de Adriano fue acantonada en Germania y allí se perdió el rastro.

Ya calentaba bastante el sol en medio de aquellas  desnudas piedras  llenas de milenios cuando cesaron las explicaciones guerreras y el centurión mandó a su tropa girar a la izquierda en latín pronunciando una vez más  la palabra siniestra, a continuación igualmente en marcha diciendo poco más o menos vía expedita, comenzando  la retirada a paso lento de aquellos legionarios de mentirijillas, ellos  y su campiña se sienten muy orgullosos de serlo, casi todas las poblaciones comprendidas  desde Fernan Nuñez, Montemayor, Montilla, Montaban, Espejo, Aguilar y Puente Genil tienen sus legiones  para sus fiestas y festejos por herencia de  tatarabuelos, abuelos y nietos,  padres e hijos y porque lo mamaron desde los tiempos del neolítico.   

Ya era un poco tarde cuando los autobuses descargaron su contingente de personas con ganas de comer y a un inmenso local  deportivo provisto de mesas y sillas   fuimos a parar, allí al estilo militar  de cuartel en campaña  con plato en mano  nos fueron sirviendo el rico rancho tan parco y austero en su elaboración  como acostumbraban aquellos antiguos legionaris, ni más ni menos que un potaje de garbanzos con verduras con derecho a  repetir una y otra vez y un  cacho de pan para no andar con remilgos. 




El postre estuvo compuesto por una naranja ya que hogaño hay buena cosecha, están baratas a cincuenta céntimos el kilo y en otros lugares más económicas  todavía a 20 céntimos de euro.

      Llegó el momento de recoger la camiseta de regalo más colorada que el pimentón murciano o la camisola  de un Real Murcia que está en total declive y horas bajas en el fútbol español, algo parecido a lo que le sucede  al Córdoba  y en marcha  a los autobuses que nos conducirían al foro capitalino de  la Córdoba que fundara en el año 166 a.C el Cónsul romano Marcus Claudios  Marcellus-  (Marco Claudio Marcelo), a las 18,45 h. ya estábamos poco más  o menos que en casa habiendo pasado un                                      agradable  día  al aire libre.                               
                                 ¡¡¡ Hasta otra Hermanos!!!

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