domingo, 11 de junio de 2017

Córdoba, sábado día 10 de Junio de 2017 - AVDA. DEL BRILLANTE –BARRIO DEL NARANJO—SENDERO ARROYO DE LA PALOMERA-SENDERO ARROYO PEDROCHES- SENDERO ARROYO BARRIONUEVO-SENDERO ARROYO DE LA VENTILLA-LAS PIEDRAS-REGRESO POR IGUAL ITINERARIO. KM. 18.850.

SENDERISTAS.-
Avrelivs-J. Ruiz 
J. Serna-A.Corpas
M. Molina Doblas.



Las 7,55 h  marcaba el reloj/termómetro luminoso de la Avenida del Brillante y 21º de temperatura cuando le hicimos la foto, este parecía decirnos  “buscar la sombra amigos, llevar buena protección solar en las mejillas y brazos y abundante dotación de agua para bien hidrataros, hoy estoy dispuesto a rebasar los 40º,” al momento apareció el amigo Manuel Molina  Doblas tras largo periodo de ausencia en atención a sus entrenamientos para sus maratonianas marchas pedestres, luego  también apareció Juan Ruiz Lopera y enderezamos el rumbo en busca ruta de los arroyos a través  del Parque Periurbano de la Asomadilla donde en las   proximidades   del  Área   de   La
Naturaleza ya esperaban para incorporarse al reducido grupo el bloguero Juan Serna y Antonio Corpas, al menos de este modo completamos de forma accidental el número de cinco, el de la Manita.


Tras dejar a tras el Castillo Maimón fuimos bajando dirección Fuente de La Palomera y su sendero entre las agradables  sombras y  umbrías que nos ofrece en aquel lugar el bosque de árboles invasores llamados ailantos, aunque también les llaman árboles del cielo.

Caminando por aquel lugar ponto nos aparecería ese gigantón llamado Puente de Hierro sobre la antigua vía tren de la Sierra, le echamos desde abajo un vistazo recordando  con cierta  añoranza  otros tiempos del quehacer ferroviario, pensando que, si esta línea ferroviaria clausurada al tráfico desde tiempo inmemorial la tuvieran los sevillanos ya sería RUTA VERDE desde hace mucho, pero mucho, mucho, pero aquí no nos hacen ni puñetero caso.


Llegamos  a la confluencia Senderos de Santo Domingo y Pedroches optando caminar por este último, aquí se despidió el amigo Antonio Corpas y continuamos adelante  escuchando  el canto de algún pájaro ruiseñor entre sus  sotos,  luego aparecería  La  Cueva
ya en terrenos de La Trinidad, su limpieza causó extrañeza al amigo Manuel Molina Doblas, todavía mantiene  en su mente el recuerdo de su cochambrosa situación de otros tiempos, al menos en algo se va mejorando.


Atrás fueron quedando terrenos de La Trinidad para penetrar por las del Orive Bajo, luego cruzamos el seco lecho del arroyo Pedroches a la altura de los cinco eucaliptos para caminar por el sendero de  la margen  izquierda  y  en  el  lugar
conocido como  el POZO por la existencia de un antiguo brocal junto al arroyo allí  nos detuvimos bajo la protección de las encinas para tomar el potásico plátano, la incuestionable PARADA Y FRUTA.


También llegó el momento de reanudar la caminata para ir en busca sendero arroyo Barrionuevo y de La Ventilla, arriba quedaba  La Meseta Blanca, por aquí ya no habían sombras protectoras de los rayos solares,   dimos un rodeo hasta encarar el Cortijo en ruinas que desde la distancia parece un Castillo Medieval. 



Progresivamente fuimos descendiendo por aquellos pedregosos terrenos viendo a distancia la Cuesta de Las Piedras, dijimos hoy no subimos por ella, otra vez será que hace mucho calor, posteriormente cruzamos  un cerrado  bosquecillo  de  adelfas que
dificultan bastante la marcha, alguno dijo teníamos que haber traído un hocino para  poder abrirnos paso por este lugar.


Salvados todas las dificultades y escollos nos situamos en el lugar conocido como Las Piedras, donde dos ciclistas estaban desorientados,  nos preguntaron  por donde poder pasar y verdaderamente  difícil lo tenían los muchachos, le informamos como mejor supimos y también  nos hicimos un par de fotos,  luego  a través del  Sendero del Arroyo Barrionuevo tomamos el camino de regreso.


Al llegar al lugar donde el sábado se la semana pasada Aurelio tuvo la caída en el suelo  al tropezar con  una piedra saliente oculta entre la hierba, perdió las gafas de sol y no se dio cuenta  de ello hasta llegar a su casa, hoy cuando ya se  habían dado  por perdidas y al paso por el lugar nos pusimos los tres a remover el césped con los palos telescópicos mirando como los perros sabuesos, al momento el amigo Juan Serna con su aguda vista dijo ¿son estas?, y sonó un sonoro y alegre pues claro, esas son, muchas gracias, fue un caso de suerte ya que  aquel lugar es bastante transitado por senderistas pero la suerte fue que estaban ocultas por la hierba,  continuamos adelante hasta entrar  por el Barrio del Naranjo par cruzar después el  Desierto del  Parque de la Asomadilla donde como siempre en verano  echamos en falta arboles de sombra que buena falta hacen.


A los 12,20 h. dimos por finalizada la marcha de hoy en Casa de Paco Pon, al ser sábado día de precepto y arrejuntaera, allí ya se encontraban el Prior Pepe Romero, Gaspar Avilés, Enrique Aguilar, Juan Gañán, Manolo Borrego y Rafael Jiménez, formamos un conjunto de nueve a la mesa tomamos la refrescante cerveza y los aperitivos, se ajustó la cuenta y todos a la calle y a casa.
                         
       ¡¡¡HASTA OTRA OCASIÓN!!!

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