ESTA PASARELA
SENDERISTAS.-
A. Espejo-J. Pastor.



Amaneció bien fresquita la mañana con tan solo 2º de temperatura circunstancia que aconsejó desde el inicio de la caminata acelerar un poco bastante el paso al objeto de entrar pronto en calor, parecía que en vez de ir senderismo íbamos de competición pedestre; es que esto nos gusta, nos agrada y divierte y lo llevamos dentro.
Al llegar al desvío señalizado que permite caminar recto hacía el Sendero de Las Salesas y Mirador de San José giramos hacia la derecha para conectar con el Sendero PR-A 332 y caminar entre álamos blancos, almezos, pinos y zarzas, algún que otro pino obstaculizando el paso sobre el camino pero que ello ya forma parte del paisaje dando encanto.
En nuestra marcha tomamos otro desvío cruzando el seco lecho del arroyo que nos permitió adentrarnos por aquello que un buen día bautizamos con el apelativo del Bosque Encantado, verdaderamente estuvimos acertados el día que se nos ocurrió ponerle entre nosotros este bonito apodo y es que así lo parece dada la fragosidad de sus entornos, lástima que algunos pinos se vean afectados y tirados en el suelo por una enfermedad que posiblemente se llame grafiosis.

A las 10 h. nos detuvimos en la explanada Santuario de Santo Domingo para hacer un alto en el camino tomando el refrigerio, el célebre y potásico plátano canario.
Pronto reanudaríamos el camino bajando por la cuesta de cemento, una vez abajo tomamos la dura Cuesta de Cabriñana salvando las vallas y cancelas que cierran el paso a motos y bicicletas.
Llegó el momento de abandonar esta tomando el desvío que permite ir subiendo por el Cortafuegos que los de este grupo llamamos de la Coca-Cola que un buen día descubrió en “solateras” el amigo Antonio Rodríguez Jiménez; para su satisfacción se le debe este descubrimiento, lo que no sabemos si fue subiendo o bajando por ella; reitero que no solemos ir desde hace algunos años por su dureza y soledad sobre todo porque cuando llegas a ella ya llevas unos pocos de kilómetros encima y como colofón la dichosa cuestecita, en verano es un peligro porque el sol cae en vertical y no hay ni una sombra .


Hoy quisimos poner a prueba las facultades físicas por si acaso y a través de los años que han pasado que por cierto ya son muchos hubiesen disminuido, igualmente enseñar el lugar a los amigos Antonio Espejo y Juan Pastor Ayllón: bueno se consiguió el objetivo como cabía de esperar, el paso de los años no ha sido todavía determinante como para renunciar a subir por esta cuesta y por aquellos lugares, en este tiempo abundan los espárragos de mucho calibre, allí es evidente que no suelen ir muchos a su busca, aquello es muy duro; alguno decía teníamos que haber venido a buscar espárragos, (mira ese, mira aquel otro, más y más, de forma muy continuada.), pero como quiera que habíamos ido a andar nos conformamos solo con mirarlos y verlos.

Subiendo por allí comentamos mirando una y otra vez el paisaje y las montañas que a la vista se ofrecen. Se hizo sobre la marcha el comentario respecto los montes Distercios de la Sierra de La Demanda entre las ciudades de Burgos y La Rioja y su parecido con lo que estábamos viendo.
¡¡¡HASTA OTRA OCASIÓN EL JUEVES
ALGUNO NO VA DE MARCHA!!!
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