Avrelivs –Antº Espejo
Rafael Jiménez
Manuel Borrego
Miguel Rodríguez (Miki)


Entre
encinas, lentiscos y matagallos vinimos a salir a la Cuesta del Reventón desde
donde conectamos subiendo por la muy pina Cuesta de Atrancamulas, muchos son
aquellos que no saben ni que existe, tal vez sea porque no tiene nombre y este
solo sea un apelativo coloquial entre amigos pero de algún modo hay que
llamarla, desde aquí fuimos subiendo con lentitud parsimoniosa ya que el duro perfil longitudinal
no permite otra cosa aún estando en buena forma física,
no obstante íbamos deteniendo el paso con brevedad sobre la marcha para
escuchar el cercano canto de las perdices que en este tiempo están en ardiente
celo, tal vez sea ello el motivo de soportar tan cercanamente la presencia
del ser humano.


Junto
al porche nos sentamos en el banco de cemento y allí con tranquilidad y charla
nos comimos el energético y potásico plátano para reponer los ánimos y glucosa,
luego alguno se dio una vuelta por el mirador y se sentó con brevedad en el
pétreo sillón de aquel Obispo Trevilla, a continuació en marcha nuevamente
antes de que los músculos se enfriaran algo más de la
cuenta.
Sobre
la marcha decidimos ir hacía el Lagar de La Cruz uno por la carretera y otro
por la senda de Los Pinos del Pretorio para reagruparnos junto a la piscina
Assuan desde donde una vez reagrupados fuimos bajando hacía Las Piletillas, unas
bonitas florecillas silvestres me llamaron poderosamente la atención, desconozco
su nombre pero tal vez se llamen SAUCO, le hice la foto que se adjunta y espero
que ni amigo Urko el Botánico de LOIU me confirme si estoy en lo cierto; según tengo entendido sirve para las afecciones de las vías respiratorias
altas, siendo además calmante útil en
el tratamiento de trastornos nerviosos
ligeros, para los dolores de cabeza e inflamaciones dolorosas, para la otitis,
el reumatismo, bueno para el hígado y el estreñimiento y otras cosas más por lo
que debe ser más efectivo que el célebre bálsamo de Fierabrás que usaba Don
Quijote de La Mancha en sus correrías.
Al
pasar por las piletillas omitimos por descuido haberle echado un vistazo a los
berros que suelen haber en aquel lugar otra vez será , la última bajada la
hicimos a través Cuesta del Molinillo comentando con el camino del Villar para
salir a la carretera de Los Morales para entrar por olivar hasta salir a través
del Bosque de eucaliptos hacía la Castilleja, El Duende y Portocarrero dando por
finalizada la marcha a las 13h en el mismo lugar que las habíamos
iniciado.
¡¡¡HASTA OTRA!!!
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